26/02/2009

Otro fracaso para la NASA


Un satélite de la NASA que serviría para trazar un mapa del dióxido de carbono en la atmósfera terrestre, terminó en el fondo del mar, cerca de la Antártida, luego de que el cohete que lo transportaba fallara. El Observatorio del Carbono en Órbita, valorado en 278 millones de dólares, despegó a bordo de la astronave no tripulada Taurus desde la base de la Fuerza Aérea Vandenberg, en California, con dirección a una órbita a unos 645 kilómetros sobre los polos.

La nave, de 447 kilos, se encontraba dentro de una especie de concha que le sirve de protección, pero a los tres minutos de vuelo la cubierta no se despegó como se esperaba, haciendo fracasar la misión. “Como resultado directo de cargar con ese peso extra, no logramos orbitar”, dijo John Brunschwyler, administrador del programa de Taurus con el fabricante Orbital Sciences Corp. El observatorio era el primero de la NASA dedicado a rastrear las emisiones de dióxido de carbono a escala global. “Para la comunidad científica es una decepción enorme”, dijo el director de lanzamientos de la NASA, Chuck Dovale.

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