23 ene 2009

Demandan a Obama para que suspenda deportaciones


Los abogados de más de 600 niños estadounidenses presentaron este día una demanda a Barack Obama, para que suspenda las deportaciones de sus padres indocumentados hasta que se apruebe una reforma migratoria. La demanda fue interpuesta en el Tribunal Supremo de EEUU por Nora Sandigo, de origen nicaragüense, defensora de los menores y directora ejecutiva de la Fraternidad Americana, una organización pro inmigrantes con sede en Miami. "Los niños siguen sufriendo al ser separados de sus padres por culpa de las deportaciones y el presidente puede suspenderlas. Para eso existen procedimientos legales", dijo Sandigo.

Uno de los procedimientos es llevar el caso ante el máximo tribunal del país y si este lo aprueba, Obama puede meter mano en el asunto. "Esta demanda no es porque estemos en su contra, sino para que pueda utilizar su autoridad para emitir una orden ejecutiva que frene las deportaciones", comento Sandigo. Una niña que lleva por nombre Cecia Sosa, de 12 años, cuya madre se encuentra en un centro de Inmigración desde el 19 de diciembre de 2008, comento que está dispuesta a iniciar una huelga de hambre la próxima semana, como medida de presión. "A mí no me importa morir con tal de que saquen a mi mamá de ese centro", afirmó.

Alfonso Oviedo-Reyes, presidente de la Fraternidad Americana y abogado que preparó la demanda, explicó que la deportación de los padres indocumentados implica una violación a los derechos civiles de los menores. Antes de 1996, los menores con padres en esa situación tenían el derecho de que un tribunal suspendiera la deportación para que sus padres resolvieran su situación migratoria si demostraban que llevaban en el país más de siete años. "Ese derecho lo tuvieron por casi 40 años, pero con la reforma migratoria de 1996 se lo quitaron y no le dieron nada a cambio. El Congreso cerró todas las avenidas para obtener una residencia legal y por eso es que ha aumentado el número de inmigrantes indocumentados", aseveró Oviedo-Reyes.

Una demanda similar fue presentada en 2007 contra George W. Bush, los Departamentos de Justicia, de Seguridad Nacional y la oficina del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), pero fue rechazada por el Tribunal Supremo.