06/09/2008

De todo en el aire del DF


La Ciudad de México llego a ser la ciudad con mayor contaminación atmosférica en el mundo, por lo cual se hicieron esfuerzos para mejorar la calidad del aire, aun sigue estando muy contaminada. Un grupo de científicos atmosféricos de la Universidad de California y otras seis instituciones han realizado un estudio para saber de que esta compuesta la capa de esmog y cartografiar patrones diarios de cambios en la mezcla.


Usando un instrumento que puede leer el tamaño y huella digital química de partículas individuales una por una en tiempo real, los científicos vieron un ritmo diario en la conformación química del esmog. Los contaminantes metálicos tenían un pico en la mañana, llegando hasta 73% de las partículas medidas. Para la tarde, los vientos cambiantes se llevaban las partículas de estas emisiones industriales pero traían partículas de humo de incendios provocados por las prácticas agrícolas o incendios en las colinas al sur de la ciudad.


“Nadie sabía en realidad que estos tipos de aerosoles (contaminantes) eran tan abundantes en el centro de la ciudad”, dijo Kimberly Prather, profesora de química y bioquímica en la UC San Diego y autora principal de ambos reportes científicos. “Nuestro instrumento trae un nuevo nivel de precisión permitiéndonos identificar altos niveles de contaminantes específicos que ocurren en picos transitorios. Un tipo dañino que está presente en altas cantidades por sólo unas horas podría ser pasado por alto en una muestra recolectada en el curso de un día con su noche. Pero si vives cerca, sigues respirando aire con contaminantes concentrados.”


Desde la parte más alta de un edificio en una zona mixta industrial y residencial en la parte norte de la ciudad, vieron un ingreso de aerosoles que eran una combinación de plomo, zinc y cloro mezclados con hollín entre medianoche y las 10 am. No se sabe con certeza la fuente de estas partículas metálicas mixtas pero, el patrón coincidió con un análisis previo de cenizas flotantes de incineradores municipales. Las emisiones de fundidoras, otra posible fuente de aerosoles metálicos, tienden a no incluir cloro o fósforo, de los cuales estaban mezclados en los aerosoles metálicos matutinos. Una ausencia de metales en el aire durante los fines de semana y durante los días festivos, cuando los incineradores industriales están cerrados, da soporte al caso a favor de atribuir los metales del aire a desechos incinerados.


La fuente de humo es más clara, ya que con imágenes satelitales tomadas durante el experimento muestran incendios en las colinas alrededor de la Ciudad de México. El proyecto fue parte de la campaña MILAGRO (Iniciativa Megaciudad: Observaciones de Investigación Locales y Globales), realizada en marzo de 2006 —y cuyos resultados se tienen hasta hoy— cuando científicos de más de 60 instituciones de investigación se congregaron en la capital del país para estudiar la composición de su esmog y cómo es transformado y transportado regional y globalmente.


Vía.- Milenio

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